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Grandes son los misterios de la tierra. Grandes también son los abismos secretos en el interior del hombre. Ahora Yauri con su obra nos acerca a estas dos dimensiones en un viaje a las profundidades del alma. De sus cuadros emergen personajes envueltos en un aire enrarecido, propio de las regiones altas. Son figuras o espíritus como guardados en un sueño milenario, esfumados, de nebulosas, moviéndose en una realidad mágica. Poco a poco aparecen los danzantes con sus tijeras sin filo de heridas, sólo para la danza. Lentamente las madres de la tierra se presentan ante el espectador con sus ecos que suplican al viento para que se lleve los malos espíritus. Yauri con su pincel hace sonar la tinya, tambor de cuero. Hace vivo el llamado de los instrumentos, del longor cañas y carrizos, del waqrapuko cuerno de toro. El pintor toma parte en esta fiesta que invoca la protección de la montaña, que rinde homenaje a los dioses tutelares. Bailes donde hombres, animales, naturaleza, se aúnan demostrándose mutuamente el aprecio. En esta muestra Yauri no busca los colores fuertes que levanta el sol, sino la tonalidad que permanece en el trasfondo de la tierra, detrás de la piel del mundo. El color del principio de los ríos subterráneos, del ojo mineral andino debajo de las rocas, que es la misma búsqueda en la profundidad del hombre. Esta y no otra es la fuerza poética que inspira su obra donde influyen leyendas, ruinas, danzas, ceremonias, cantos. Yauri nos ofrece su obra como un gran rito a sus antepasados. Hace que la tradición esté siempre presente por eso su valor radica en crear un arte con raíces es decir una pintura propia de nuestra América. RAQUEL JODOROWSKY. RITUALES.
Es muy grato presentar al pintor César Yauri quien hace dos años egresó de la Escuela Nacional de Bellas Artes con la Promoción "KAWSAQ YUPI" (HUELLA VIVIENTE), obteniendo una de las más importantes distinciones que otorga la Escuela a sus mejores egresados. Fue mi alumno y soy testigo de excepción tanto de su talento de artista como de su singular trayectoria que como estudiante tuvo en la Escuela. La obra que presenta hoy al público en la importante Galería Vargas de San Isidro, en su primera exposición individual, reflejan el sentimiento poético de su autor, teniendo como temática la interpretación de las diversas expresiones de la Cultura Andina (Danzas, Ritos Sagrados, Faena Agrícola). Temas tratados de manera sencilla, con imágenes de gran riqueza lírica dentro de un depurado equilibrio cromático que define nítidamente su buen oficio. Yauri desarrolla dos temas que se basan en la fiesta del Santiago, que es una fiesta milenaria dedicada a los animales y la Danza de las Tijeras en la que se representan grupos de bailarines en competencia, que se denominan también Atipanakuy. Todo este mundo mágico es perfectamente captado e interpretado por Yauri quien nos muestra en la obra pictórica que hoy ofrece la suprema aspiración de plasmar el principio poético de la vida con notable sencillez en la interpretación de las figuras y con una gran capacidad de síntesis en la excepcional frescura de su lenguaje plástico. Talentoso, sencillo y espontáneo César Yauri es el fiel reflejo del verdadero artista y si fue brillante como alumno en la Escuela de Bellas Artes, seguro que también lo será como profesional. ANDRES MOLINA Ex Dr. De la Escuela Nacional de Bellas Artes
César Yauri Huanay es dueño de una vena creativa singular. El pintor aplica los valores plásticos a recuperar el Paraíso Perdido de su niñez en el Ande. Nos encontramos frente a evocaciones en que el pincel petalea la cosecha. No irrumpe en estos poemas, que requieren de la literatura para su interpretación, ningún cromatismo de indumentaria andina. César nos recuerda un mundo que vive al compás del sueño. En la atmósfera de la sierra irrumpe la bruma, la niebla de Lima. "Vestigio de Siglos" resucita al abuelo que guerrea con la Mama Pacha indómita. Tras se encuentra el ancestro que se dibuja entre la tierra y la yerba indócil. Hay una melancolía dulce en este cuadro. Esta manera de recuperar el Ande se aparta de la escuela de Sabogal y se aproxima a un niño que está convencido de su identidad, que no duda de que las rocas hablan, de Ernesto, en fin, en Los ríos profundos . Y se comprenderá el porqué se recuerda la literatura y a José María Arguedas. César prepara su segunda exposición y el material nos remite a una manera muy particular de ver y sentir esas formas tan humanas, tan serenas, tan pacíficas, tan amor. Christian Vallejo. El Pincel petalea César Yauri nos muestra ser poseedor de una vena creativa singular en la que tanto los valores plásticos como las evocaciones poéticas, corre parejas en acertadas interpretaciones evocativas de los años de su infancia en su medio campesino, pues todos sus temas están en relación con quehaceres y tipos humanos de la vida agrícola regional; pero él no es un pintoresquista que se sirve del vivo cromatismo de la indumentaria indígena, que si bien esta aparece en sus composiciones, lo es como envuelta en una atmósfera brumosa de persistente neblina entre la que relucen los vigorosos empastes de un pinceleo vibrante, grueso, material que forma parte de la peculiar manera de ver y sentir esas formas y esos tipos humanos que muestra Yauri. Juan Manuel Ugarte Elespuru Ex Dr. de la Escuela Nacional de Bellas Artes
A manera de Kramusa, Chimaycha o kacharpari, como denominan, respectivamente, a la despedida de la danza de tijeras en Ayacucho, Huancavelica y Apurímac, evocaremos la exposición hecha en la Alianza Francesa de Miraflores por el pintor huancavelicano César Yauri, basada en los bailarines de las diversas danzas vernaculares que evoca de su vida andina. Allí está vibrante, por caminos de viento, al son de la aurora, el dansaq, como también se encuentra el chuto como vestigio de siglos, bailarín que entre los huancavelicanos acompaña al danzante de tijeras con un trabajo de disciplinario y bufo pintoresco. De esta manera lo mágico de la danza pervive como una demostración de la inmortalidad del alma de un pueblo de amplia riqueza espiritual como el nuestro, el peruanoï. Maynor FREYRE
La pintura de César Yauri Huanay es un modo peculiar de interpretar la atmósfera brumosa de persistente neblina del ande peruano. NIEBLA DE TAYACAJA
"Ccuando el pintor César Yauri Huanay evoca en sus telas el paisaje y las costumbres de Ahuaycha, el distrito de la provincia de Tayacaja (Huancavelica) donde nació, sus figuras parecen estar envueltas en una niebla azulada, que las vuelve fantasmagóricas, irreales. Parecen ser las escenas de un sueño cuando tiempo después, tratamos de recordarlo. Su pintura no está encasillada en un género determinado. Va del figurativo al abstracto y no se limita a un solo tema. Pero aún en sus cuadros de formas geométricas donde el tema está más sugerido que expuesto, están visibles los colores andinos en definidos contrastes." "César Yauri recoge en sus cuadros imágenes rurales con mucho movimiento, aunque también hace obras abstractas. Sus pinturas tienen una atmósfera como de sueño." CELINDA BARRETO FLORES. Mira! El Sol
Las distintas direcciones que ha seguido el desarrollo de la pintura contemporánea han terminado por marear, desorientar y perder el hilo de contenidos y hallazgos, tanto a los pintores como a los espectadores, por eso es muy gratificante encontrarnos con un artista como César Yauri, quien, fundamentalmente tiene una forma de base con excelente dibujo y control y dominio de la figura humana, lo que aunado a su fructífera imaginación, garantiza los resultados que él nos pone a la vista en cada uno de sus cuadros. Diremos, además, que se trata de un pintor que, sin cancelar etapas (no tiene por qué hacerlo) nos demuestra con una gran seguridad y soltura, el dominio que posee para el retrato o lo que es lo mismo, para temas de estirpe realista. De aquí se puede dar el lujo de improvisar riesgos mientras camina por los linderos de la abstracción, experiencia de la cual siempre sale adelante con resultados óptimos. Sostiene su paseo por la abstracto-figuración con una serie de recursos que parten, se inician, tiene su comienzo en una segura especulación de efectos: Las sombras aparentes, el (o un) supuesto volumen, que obliga al observador a ajustar la precisión de la retina, con lo que, quien está frente al cuadro descubre haber sido objeto de una "broma de buen gusto", finamente elaborada por el artista; otro buen juego de Yauri (por que se trata de un pintor lúdico en el sentido exacto de la palabra): es el espacio, dentro del cual genera otro espacio, que origina una cierta "ilusión óptica", sin que esto signifique entrar en tendencias o esferas de escuelas vinculadas con la fantasía (o lo fantástico): César está en la abstracto-figuración cuando sale del marco realista. También es importante aclarar que la temática andina es la que le da, al artista que nos ocupa esa seguridad que tiene para aplicar sus texturas, sus pinceladas, sus composiciones, sus equilibrios, sus encuadres y sobretodo poner de manifiesto sus sólidos conocimientos acerca de la teoría del color. Siempre tendremos que hablar de César Yauri y, por eso mismo, estamos seguros de su éxito como artista y también de su lugar exacto en el panorama de la pintura peruana. Y nos arriesgamos a decir que es muy posible que muy pronto veamos sus trabajos en volumen, esculturas o cerámicas. José Antonio Bravo de las condiciones de forma y color.
"Personajes anónimos con entonaciones poéticas y potentes valores plásticos aglutinan la obra de este joven artista. Sus temas están relacionados con su infancia, en su medio campesino reflejando el quehacer de la vida agrícola. Pero todo ello bajo una óptica muy personal, creando una atmósfera y bruma especial que nos recuerda a un sueño. Son personajes extraños, impersonales con indumentarias impregnadas de colorido y fuertes pinceladas ejecutadas con energía y vigorosos empastes. Se trata de temas cotidianos pero representados de una forma muy especial, no son campesinos tradicionales sino más bien individuos que flotan o caminan hacia al espectador, envueltos en una neblina peculiar salpicada por haces de luz que acrecientan el misterio, emulando una escena de terror o de ciencia-ficción. Dispone de una amplia gama cromática centrándose en tonos azules y ocres, consiguiendo entre la materia plástica y los colores una composición imaginaría, surrealista. Dichos personajes parecen que resurgen del empaste de las enérgicas pinceladas que caracterizan la parte inferior del lienzo, así no se distingue entre los pies de los campesinos y las pinceladas del fondo, creando una unidad, un todo". María del Carmen Antón Martín. Critica del Arte César Yauri expone individualmente por primera vez en Ciudad Real y elige el Museo Elisa Cendrero, ya es conocido no obstante pues presentó una obra en el Museo López-Villaseñor en una muestra colectiva "Arte del Nuevo Mundo" en el año 2000. César Yauri, licenciado en BBAA, especialidad en dibujo y pintura, con un currículo muy extenso y de gran interés, una veintena de premios y menciones, y más de cien exposiciones entre individuales y colectivas. Sus trabajos son conocidos en medio mundo por sus muestras. Es sin duda un gran profesional, en toda la extensión de la palabra. Comienza su andadura pictórica, con influencias de la escuela de Lima y Cusco. Como es lógico, con toques de grandes maestros como Diego Quispe, Melchor Pérez de Holguin, Basilio de Santa Cruz, de siglos pasados, Pancho Fierro, José Sabogal, Fernando de Szyszlo, pero con algo muy peculiar, tiene y plasma su propia personalidad, que para un recién licenciado ya era mucho, no obstante su pintura es moderna se mueve dentro de un surrealismo muy original, con frutas sobre bloques muy sugestivos. Más tarde sus trabajos son más matéricos y texturales en el tema principal, para aplanar los entornos con una gama muy sencilla, un surrealismo-geométrico en ocasiones situado con líneas abiertas distintos planos con ventanitas multicolores, dando volumen a la obra, mezcla instrumentos, utensilios cotidianos, etc. La serie de danzantes, son de gran interés, por su belleza plástica, sugestividad cromática, y ante todo sin duda lo más importante, tienen movilidad los personajes y crean una atmósfera real, que el visitante capta al momento, siendo todo un alarde de creatividad pictórica. Cuando toca una composición donde la figura humana es el tema principal, es sin duda su mayor aporte a la pintura, consiguiendo algo realmente difícil, plasmar la personalidad y el parecido, siempre es algo característico en él, un bloque como soporte adicional para cualquier composición. Sin duda César Yauri tiene agilidad en el trazo, es taxativo, en el color, tiene grandes conocimientos y facilidad para plasmar distintos planos, en ocasiones superpuestos con la dificultad que conllevan, su perspectiva es tratada con precisión con un gran dominio lineal. Su paleta es amplia y agradecida, con sugestividad cromática, muy sincera. César Yauri no deja ni un solo momento de transmitir en sus lienzos, sus raíces, su identidad, lo cual es siempre de agradecer, sus elementos son, instrumentos autóctonos, vestimentas arraigadas a su tierra, como el manto ollacolla, el chullo, las chanchas, etc. La llama animal andino, gráficos indígenas, transmitiendo sin duda ese sabor del Perú, pero llevado a una pintura moderna, actual, siempre dentro de su personalísimo estilo surrealista - sugestivo - geométrico, de gran calidad. César Yauri, es el artista predestinado al triunfo que está consiguiendo día a día estar en la cima, tiene muchas cualidades para que sea así, mesurado, denodado, circunspecto, avezado y ante todo un trabajador incansable. JOSE LUIS MARCHANTE ARAQUE. CRÍTICO DE ARTE César Yauri es un hiperrealista mágico, interesado por la luz, concentrado en indagar en la fenomenología del objeto, mostrando su interior a través de la representación formal del mismo. Joan Lluís Montané De la Asociación Internacional de Críticos de Arte
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